El camélido peruano es la especie animal que mayor legislación ostenta en el mundo (desde el siglo XV con el rey Carlos V de España), y a pesar de ello las vicuñas y las alpacas de colores están en un acelerado proceso de extinción en el planeta.
El 95% de la población mundial de alpacas – 3 500 000 de cabezas – está en el Perú. Más de 200 000 familias ( 1 000 000 de personas ) son productoras de camélidos, de las cuales el 29% de ellas son pobres y el 54% sobrevive en las alturas de los andes en situación de extrema pobreza. Alrededor de 2 000 productores y transformadores manuales de fibra de alpaca abastecen desde hace treinta años al mercado internacional a través de MINKA FAIR TRADE.
Los productores de camélidos, así como la mayoría de la población indígena de las zonas rurales de los Andes son expertos transformadores manuales de las fibras de camélidos. Ellos son herederos de las tecnologías milenarias de hilaturas y tejidos; sin embargo son desempleados crónicos y su supervivencia se basa en los ingresos provenientes de la ejecución eventual de otras actividades subalternas, mal remuneradas y dentro del sector informal de su región.
Los alpaqueros peruanos, así como los transformadores de fibra están representados por MINKA FAIR TRADE, que es el primer organismo de Comercio Justo en el Perú y América Latina, constituido hace 30 años. Desde 1991 somos miembros de la Organización Mundial de Comercio Justo y hemos formado parte del Comité Directivo durante dos periodos consecutivos desde 1991.