En el Perú la artesanía es, en la mayoría de los casos, una actividad de pobres. Esta producción se realiza normalmente por los miembros de la población no integrada en el desarrollo industrial y la economía formal del país.
Para muchas de las organizaciones de productores, MINKA es el primer punto de venta del mercado alternativo que promueve la colaboración y demuestra que, contrariamente a las prácticas de mercado tradicionales, el comercio justo puede beneficiar a todos. MINKA contrae relaciones a largo plazo con los grupos de productores y mantiene ese compromiso con el objetivo de apoyar a estos grupos, independientemente de las demandas del mercado. Aún más, para complementar el apoyo económico de sus artesanos a través de la apertura de nuevos mercados, MINKA también apoya a estas comunidades a través de la capacitación y proyectos de desarrollo.
Actualmente MINKA representa a 20 comunidades autogestionarias de productores indígenas en el Perú, que corresponden a más de 2.000 asociados.
